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  • Desde la perspectiva expuesta la etnicidad constituye una di

    2019-04-28

    Desde la perspectiva expuesta, la etnicidad constituye una dimensión potencial de la identidad, fundamentada en un conjunto de elementos que, al seguir la tradición weberiana, pueden abarcar la percepción de origen, cultura, idioma o rasgos fenotípicos compartidos por un conjunto de personas. La adquisición de la densidad de la dimensión étnica de la identidad persigue los mismos mecanismos que se aplican purchase 69 8 otros tipos de categorizaciones identitarias. Aparece cuando una serie de características se construyen como marcadores de diferencia, al ser tratadas como señas de pertenencia y criterios de inclusión/exclusión. En este proceso de diferenciación basado en la priorización de rasgos compartidos, la heterogeneidad interna queda invisibilizada, mientras que la percepción de diferencias respecto a los demás se acentúa. La prominencia de la dimensión étnica canaliza las relaciones sociales de tal manera que los marcadores étnicos se convierten en la señal de un trato diferenciado de otras personas. La clásica obra de Fredrik Barth sirve de referente en la reorientación de la investigación de la etnicidad hacia los procesos de construcción de fronteras sociales. Éstas son delimitadas a través de algunos elementos del amplio abanico de características culturales, convirtiéndose en emblemas de diferencia. Según Hale, la limitada capacidad cognitiva del cerebro humano implica que sean los elementos más simples y visibles, como las diferencias lingüísticas o fenotípicas, los que tengan más preponderancia en la identificación de los demás como pertenecientes a otras categorías de personas. A estos elementos se asocia otra serie de rasgos, tales como creencias, comportamientos o características socioeconómicas que, en su conjunto, forman una imagen prototípica de los miembros de una categoría dada. Hay que enfatizar que no existe nada intrínseco o inevitable en ninguna serie de elementos utilizada para trazar las fronteras sociales. A su vez, la continuidad de los símbolos identitarios en ningún caso requiere la continuidad de los significados atribuidos a ellos. A pesar de esta visión procesual de la etnicidad, las primeras investigaciones que se inscriben en la tradición barthiana se han centrado, en gran medida, en los procesos de mantenimiento de las fronteras referentes a las categorizaciones densas y en las propias características de fronteras sociales claras, según la terminología de Richard Alba. No obstante, en los estudios más recientes, las múltiples modalidades de construcción, reconfiguración y deconstrucción de los límites sociales adquieren mayor protagonismo. Las estrategias aplicables a minimum viable population (MVP) la presente investigación se desarrollan en el apartado dedicado al análisis de los resultados.
    La fluidez de la dimensión étnica de la identidad Dentro del marco teórico expuesto anteriormente, la presente investigación analiza la identidad como el conjunto de puntos de referencia que van definiendo la ubicación de uno mismo en el universo social. Los actores sociales pueden enfatizar diferentes puntos de referencia o dimensiones identitarias en distintas circunstancias, lo que repercute en el grado de relevancia, o densidad, de cada dimensión. En el caso de la población estudiada, este fenómeno cristaliza a través de la conjugación de su autocategorización como españoles, ecuatorianos, otavaleños y otras dimensiones no étnicas. Si tenemos en cuenta las declaraciones de los informantes sobre su autodefinición, predomina la categorización según la nacionalidad de origen, pero especifican y destacan a la vez pertenencia étnica. Se intercambian los términos de “indígena”, “kichwa” y “otavaleño” restringiéndolos a la población Kichwa procedente, ellos o sus antepasados, de Otavalo. Las transformaciones tanto en el origen como en el contexto migratorio afectan en que el sentido atribuido a las categorizaciones étnicas cambie. Estos procesos se articulan en ámbitos muy diversos: la reinterpretación del patrimonio precolonial sigue las pautas de tradiciones (re) inventadas, la creativa producción cultural que responde a las demandas del mercado; o la redefinición identitaria en función de los cambios sociopolíticos. En la reflexión final de su etnografía de referencia, Lynn Meisch sostenía que, a pesar del desarrollo económico y la influencia de la movilidad internacional y los vínculos transnacionales, elementos tales como la lengua kichwa, los cabellos largos de los hombres, el traje femenino, el poncho llevado por los varones en las ocasiones especiales o la celebración de fiestas como Inti Raymi serán preservados en Otavalo a largo plazo. Nos gustaría tomar esta afirmación como punto de partida para el análisis y la reflexión sobre el significado actual y la densidad de la dimensión étnica entre los otavaleños de Villanueva.